Allí donde radican nuestras debilidades van a extraviarse nuestras exaltaciones.

miércoles, septiembre 07, 2005

Historia

Hace dos años y un poco más me di cuenta de que me gustaban las niñas. Bastante tarde creo yo, ya tenía 19 años y una historia por detrás. La verdad es que aún a veces me cuestiono cosas como, por ejemplo, si algún día termino con la que actualmente es mi novia, que por lo demás es la primera y única mujer que he amado y con la que he estado, mi próxima pareja será un hombre o una mujer.
La verdad es que antes de conocerla a ella estuve en muchas camas, de lo cual no me siento para nada orgullosa. Mi primera pareja seria (antes pololie mil veces pero esos pololeos de semanas) fue cuando tenía 14 años. Con él perdí mi virginidad a los 15 y la verdad es que nunca el sexo con él fue placentero. Me gustaba más hacer otras cosas con él, como ir a la playa, conversar, pero a la hora de la intimidad la verdad es que me ponía nerviosa pensar que tenía que fingir que me gustaba. Después de dos años con él decidí un día terminar, me estaba dando miedo que él se embalara tanto con la relación y yo en el fondo sabía que detrás de ella había una gran mentira. Así que la relación termino, pero no del todo, porque durante los 7 años que siguieron nunca cortamos completamente, yo lo veía como un gran amigo y fue más como un papá para mi, me protegía y me hacia sentir segura. La lata es que el no me vio nunca como amiga, pero el decidió estar siempre a mi lado y siempre me decía que cuando yo quisiera el estaría ahí. Yo tan pérfidamente (pero por inocencia) lo llame cada vez que lo necesite, y la verdad es que no me di cuenta de que alimentaba lo que el sentía por mi. Bueno en los siete años que siguieron estuve con ene de minos, pero a pesar de que lo pasaba bien siempre me sentía vacía. Por eso creo que compensaba la calidad por la cantidad, pero se que me equivoque.
Bueno en septiembre del 2001 la conocí a ella. Era la hija de la nueva pareja de mi vieja. La situación en que la conocí era bastante incomoda, porque ya había tenido una mala experiencia con su viejo en la primera cena que tuvimos él, mi hermana, yo y mi mamá. Nunca he sido celosa con las parejas de mi vieja, de hecho me gusta que este acompañada por que la veo más feliz y siempre pensé que yo a la primera oportunidad me iría, mi hermana seguramente también y ella se quedaría sola. A mi abuela le pasó eso y por años, 25 para ser precisa, se privo de volver a amar. Lo bueno es que ahora mi abuela tiene un novio (si a sus casi 70 años, no es bakan) y al parecer, aunque a veces diga lo contrario y que aún ama a mi tata (aunque nadie le piede que lo ame) se ve muy feliz. Siguiendo con lo de la pareja de mi mama, en esa cena hablo todo el rato de su hija que le gustaba los backstreet boys, yo pensaba que debía ser demasiado pendeja para esos gustos musicales sumándole que a esas alturas ya ni siquiera estaban de moda. Pero no, la niñita tenía 16 (yo tenia 18) y lo peor es que iba en el mismo colegio del que había salido yo el año anterior y la conocía de mirada y su hermano mayor era el mino grande que le gustaba a una de mis amigas del colegio y al cual perseguíamos en los recreos en 6º básico. Después de esa traumática experiencia hice lo posible para evadir los domingos en que mi mamá y mi hermana iban a almorzar a su casa con todos sus hijos, porque hijos es lo que más tiene ese señor (hoy tiene 6, la última es hija de mi mamá también). Pero algún día tenía que ir, porque la cosa se venía en serio y mi mamá ya estaba embarazada. Así que tuve que asumir y fui, pero todos eran unos pedantes y hablaron todo el almuerzo de lo que decía el diario ese día, era como una competencia de quien sabía más y en realidad yo no estaba para esos juegos, así que decidí jugar el papel de antisocial y apartarme de ellos. La consecuencia de ese almuerzo de un domingo de septiembre del año 2001 fue que me gane el odio de ellos y yo los miraba con indiferencia, como que la cosa no iba a funcionar.
Ese mismo año en diciembre nos fuimos todos a vivir juntos, bueno con el sólo vivía la pendeja que le gustaban los backstreet. Finalmente, luego de conversar me di cuenta de que no era tan pendeja y que la verdad su gusto por ese grupo musical era más una obsesión por uno de sus cantantes. Al final la comprendí y en la hostilidad del hogar que se formo nos hacíamos compañía. Fueron bakanes los momentos que pase con ella y la verdad es que le agradezco millones, porque si no fuera por ella yo creo que no hubiera soportado los casi dos años que viví ahí.
En fin un día, exactamente el día de su cumpleaños, el de Cleopatra (cuando era chica así le gustaba que la llamaran) cuando cumplía 17 su hermana mayor llega a la casa porque había intentado suicidarse y su “perfecto” marido ya no podía con ella, así que en su más esplendido acto la tira a la casa de su padre. La verdad es que al principio me enoje con ella, porque le arruinaba el cumple de Cleopatra, pero luego pensé en las veces en que yo trate de quitarme la vida y la verdad es que se que una en esos momentos no alcanza a pensar en el daño que causa. Así que al final trate de acercarme a ella, de quien tenía una impresión bastante prejuiciosa, pero la verdad es que ella, con su esposo eran lo que querían reflejar una pareja casi perfecta: ambos ing. comerciales de la puc, con un lindo depto. sus autos y pegas que le permitían casarse e irse de luna de miel a Europa. Pero ese día me di cuenta de que toda esa felicidad era falsa y me sentí identificada con ella. Así comenzó mi acercamiento a ella en mi plan de amiga.
No se bien que fue lo que paso, pero la verdad es que tenía unas ganas enormes de ayudarla, siempre pensé que era porque me identificaba con ella. Hice las de consejera matrimonial y trate de arreglar las cosas con su esposo. De hecho, quizás la idea del contrato fue mía, pero yo la dije no en forma literal. En fin, todos los días me iba a su depto. a acompañarla, mientras ella dormía porque las pastillas que tomaba no la dejaban hacer nada más. Así comencé a ser testigo de lo estúpido que era su marido y de lo poco que la valoraba. Yo creo que era porque le prestaba poca atención, porque yo día a día encontraba en ella cosas maravillosas. Así fue como poco a poco comenzó una gran “amistad entre nosotras, de la cual su marido se ponía celoso, incluso durante un tiempo le pidió que no me viera más. Esos días sin ella fueron los peores días de mi vida, lo peor es que yo no sabía que había sido él el que le pidió que no me viera más, entonces yo pensé que definitivamente ella no sentía lo mismo que yo.
En esos días comenzaron todas las preguntas, porque estaba sintiendo eso, yo insistía en que la quería mucho como “amiga”, pero la verdad es que me di cuenta de que era más que eso. No sabía explicar lo que ella me producía en mi y la verdad es que era la primera vez que lo sentía. Un día en que le mando una carta pidiéndole que me explique que es lo que pasa, el porque de su indiferencia, ella me dice que yo la confundo, y que la confundo porque le gusto. Ahí si que casi me morí. No me acuerdo cual fue mi reacción en ese momento, pero se que la pensé mucho, porque esas palabras removieron todo en mi y entendí que en realidad aunque yo siempre he querido mantener dominado mis sentimientos para que el mundo no me hiera, ella había traspasado ya esa barrera y la verdad es que estaba completamente enamorada de ella. Ese día creo que todo se me vino encima, porque aunque ya entendía lo que me estaba pasando, no se si era esa la respuesta que quería, primero porque ella estaba casada y segundo porque era mujer. Aunque siempre me considere abierta de mente creo que es super distinto cuando te pasa y la verdad es que sentía que todo se me escapaba de las manos. Decidí no pensar y dejar que el tiempo decidiera lo que quería hacer con nosotras. Finalmente, ella se separa. No de la mejor manera, tuvimos combos, pacos, posta luego juicios y todas esas cosas (Contare esa historia en otra oportunidad, ya que es algo de lo que también me gustaría deshacerme). En fin, finalmente terminamos juntas y aunque nos costo demasiado aceptarlo y lograr que nos “acepten”, se que ella es feliz ahora y eso me hace infinitamente feliz. A su lado es donde me proyecto toda la vida y la verdad es que me cuesta pensar la vida sin ella.
Hoy a mis 22 años, a veces pienso que es aventurado decir que es lo que voy a hacer toda mi vida y la verdad es que se que puede sonar ñoño, pero la amo inmensamente y quiero despertar a su lado todas las mañanas, robarle su primera mirada, sentir todos los días su olor que me mantiene encendida todo el día, extrañarla durante el día y ansiar que llegue la tarde para volver a verla, que me despierte todas las mañanas aunque en esos momento la rete, que si se va de vacaciones sola no pueda ni comer por su ausencia y extrañar el desorden que ella causa y sus ruidos y que todas las noches me de ella mi beso de buenas noches. Te amo.

1 Comentarios:

Anonymous Anónimo Dice...

comencé con esto de los blogs para conocer a otras personas igual que yo, al rato me di cuenta de que no tenía muy claro quién era yo, de a poco me he ido descubriendo, y a la vez deshaciendo de algunas historias incompletas, me gusta leerte, me gusta que exista este espacio, esta ventanita para mirarte desde mi tunel.

5:56 p. m.

 

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